North Berwick, playas, aves marinas y un jacuzzi junto al mar

Cuando se piensa en las maravillas del paisaje escocés, generalmente nuestra mente se centra en los famosos lagos y agrestes colinas de las Tierras Altas (o Highlands en inglés) del norte del país. Sin embargo, Escocia posee un gran número de parajes únicos, algunos de los cuales se encuentran a un tiro de piedra de Edimburgo como el colindante condado de East Lothian, que cuenta con unas playas preciosas.
Uno de los lugares más populares de East Lothian es la población de North Berwirck circundada por dos campos de golf y el mar. Está situada a unos 40 kilómetros de Edimburgo, desde donde se puede ir en tren en un viaje que dura poco más de media hora. Es un lugar pintoresco y con mucha historia. De hecho, como curiosidad histórica, las mentes más avispadas ya os habréis percatado de que si bien existe un North Berwick (Berwirck de Norte), en ningún mapa actual aparece South Berwick (Berwick del Sur). En cambio, nos encontramos con Berwick-upon-Tweed, la primera ciudad de la costa este de Inglaterra. En la Edad Media, en las numerosas guerras entre Inglaterra y Escocia, la ahora llamada Berwick-upon-Tweed cambió varias veces de manos, con el nombre de South Berwick cuando estaba bajo dominio escocés; de ahí, la existencia hoy en día del nombre de North Berwick.

Lo primero que llama la atención de este lugar son sus playas tanto de arena como de rocas que invitan a un paseo y si el tiempo y vuestro arrojo lo permiten, un chapuzón en el agua. La playa de East Sands cuenta con una piscina de agua de mar que queda cubierta por la marea alta, pero que cuando hay marea baja, es idónea para que los niños y las niñas se diviertan de manera controlada. Por su ubicación geográfica, no se puede descartar que en las playas de North Berwirck sople el viento, por lo que es habitual ver a gente practicando deportes como el kitesurfing. También veréis la Bass Rock, una gran roca blanca (considerada una isla), que se erige en medio del mar. Si os pica la curiosidad, hay viajes organizados en pequeñas barcas que os llevarán hasta ella o hasta otras islitas de la zona. Finalmente, otras de las atracciones relacionadas con el mar es el Scottish Seabird Centre (Centro Escocés de Aves Marinas) para aquellas personas interesadas en la fauna de la zona o para quien visite el lugar con los y las peques de la casa.
Una de las singularidades que se pueden encontrar en el McDonald Marine Hotel es su jacuzzi. Para utilizar el spa no hace falta ser miembro o alojarse en el hotel. Se puede pagar por pasar el día. El spa brinda la oportunidad de disfrutar de un día relajado en la piscina, la sauna o recibir un buen masaje. De todas maneras, lo que más llama la atención y lo hace merecedor de una visita es el jacuzzi. Está dividido en dos, una mitad dentro del edificio y otra afuera, que da a un jardín al lado del mar. ¡Gracias a la temperatura del agua, se puede disfrutar del jacuzzi al aire libre en pleno invierno!